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ESCRITOR Y PROFESOR DE LENGUA Y LITERATURA
En educación, hombre y mujer son distintos13-01-10 Enviar | Imprimir
En educación, hombre y mujer son distintos Me cuento entre los profesionales de la enseñanza que en su momento, y aconsejado por la propia experiencia, se opuso a la educación de alumnos y alumnas en una misma clase arguyendo a razones puramente pedagógicas. Tuve que sucumbir en el empeño y aceptar de mal grado lo que desde instancias superiores, fuera de toda lógica, y tirando por tierra con manifiesto descaro a irresponsabilidad lo que durante siglos -desde Herbart, pasando por María Montessori, Decroly, Víctor García Hoz, y por los más notables pedagogos que ha dado la historia desde que la Pedagogía adquirió la categoría de ciencia- se había considerado como un importante avance en la educación de niños y jóvenes a la vista de los resultados.
El empuje feroz de lo novedoso, orientado por doctrinas cuya finalidad no es otra que la de convertir el mundo en un erial, y a partir de ahí trocarlo en una utopía ajena a todo valor y huérfana de perspectivas, de la cual los resultados ya se comienzan a vislumbrar en la sociedad de occidente, en donde al final, y si antes no se le pone remedio, resulte imposible vivir, que es lo que en realidad se pretende. Parece ser que en algún país de la tierra han empezado a tomarse en serio la educación de sus niños y jóvenes. No ha sido en el nuestro precisamente, como cabe pensar, sino en los Estados Unidos de América, a cuyos colegios y universidades aspiran llevar sus hijos los grandes potentados y no pocos de los políticos españoles que rigen nuestro destino, en busca de una educación de mayor calidad que la nuestra.
Pues bien, precisamente en USA están comenzando a poner en práctica un modelo de educación diferente, creando hasta medio millar de escuelas públicas de educación diferenciada por sexos en las que niños y niñas, por un hecho tan simple como el de ser distintos, no sólo en lo físico, sino también en lo intelectual y en el desarrollo de sus aptitudes y apetencias, precisan de unos sistemas de educación distintos, adaptados a las particularidades de cada uno, materia ésta en la que desgastaron su cerebro muchos investigadores del pasado, y que con el nombre de Pedagogía diferencial, ha venido constituyendo para estudios posteriores un capítulo de trascendental importancia dentro de la ciencia pedagógica, y cuya ausencia en la educación de niños y jóvenes podría ser de resultados demoledores al cabo del tiempo.
Estos razonamientos, que de manera formal preocupan muy seriamente a los padres americanos, tanto que a la vista del fracaso escolar de sus hijos varones han optado por ponerle urgente remedio, en Europa, y muy particularmente en esta España nunca como ahora de nuestros pecados, suena a aberración, hasta el punto de que cuesta trabajo y produce cierto rubor exponerlo públicamente, aun en mi caso, docente experimentado y por ello convencido, con y sin educación diferenciada en mis clases durante muchos años. Somos obstinados y, de seguir así, pagaremos muy caras las consecuencias
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jueves, 14 de enero de 2010
jueves, 3 de septiembre de 2009
LA EDUCACIÓN DIFERENCIADA, EN ALZA
La educación diferenciada, en alza
HOY. OPINIÓN
Con la entrada del nuevo curso, a las familias se les plantea, entre otros, problemas de tipo económico, de ideario escolar y de modelo educativo. A paliar los primeros, en los últimos años, los gobiernos autonómicos y locales prestan una ayuda importante, mientras que en las otras dos cuestiones la decisión final es opción de los padres y madres, quedando las autoridades educativas en su papel de facilitar a aquellos, sin cortapisas arbitrarias ni “atajos" obstaculizadores, el ejercicio de su constitucional derecho a elegir que a sus hijos reciban la educación que esté de acuerdo con sus propias convicciones.
Uno de los problemas, no menor, es el de la educación diferenciada. Educación diferenciada o educación separada es un modelo educativo que separa a los alumnos por sexos, a diferencia de la coeducación, modelo mayoritario en los países occidentales. El tema se ha puesto de actualidad. Con una diferencia importante: mientras que algunas Comunidades Autónomas Españolas se oponen a la aplicación de este modelo, fuera de nuestras fronteras el modelo vive una etapa de auge. La aplicación de uno u otro modelo incide en el rendimiento de los alumnos.
Según la Asociación norteamericana para la Enseñanza Pública Diferenciada, en centros mixtos, se incrementa el índice de fracaso académico entre los chicos y suelen presentarse mayores problemas de falta de motivación, frustración, ansiedad e incluso agresividad. Esas dificultades en las aulas mixtas pueden explicarse por el hecho de que las actitudes habituales y el comportamiento espontáneo de las chicas presentan ventajas en el ámbito escolar, suelen ser más tranquilas, más disciplinadas, más ordenadas, mientras que a los chicos les supone un esfuerzo mayor adaptarse a los moldes establecidos en las aulas. En una clase coeducativa surgen inevitablemente las comparaciones y los varones suelen ser tildados de violentos, agresivos, inadaptados o desmotivados. Pero no todo son ventajas. El modelo no funciona si se limita a poner las chicas en una clase y a los chicos en otra. Es imprescindible una específica formación del profesorado.
Con la elección de Barack Obama como Presidente de los Estados Unidos, la educación diferenciada ha recibido un nuevo impulso. El secretario de Educación, Arne Duncan, lleva años luchando por la implantación de este modelo educativo en las escuelas públicas, donde ha logrado la realización de experiencias exitosas. Por su parte, Hillary Clinton presentó una enmienda a favor de la escuela diferenciada en la enseñanza pública. Después de años de predominio de la coeducación, existe actualmente un creciente interés por el tema. En ese sentido, a partir de hoy y hasta el próximo fin de semana, las ventajas e inconvenientes del modelo que comentamos van a ser debatidos en Buenos Aires. "Nuevos Escenarios para la Educación de Mujeres y Varones" es el objetivo principal del Congreso, un espacio que permitirá el diálogo y la reflexión acerca de la Educación Diferenciada por sexos.
Educar a mujeres y varones en su profunda igualdad, diferencia y -por lo tanto- en su complementariedad y corresponsabilidad en todos los ámbitos de la vida, es un importante desafío del siglo XXI. Así lo ha reconocido, p.e. Francia en una ley de mayo de 2.008, cuyo artículo 2.4 no considera discriminación la separación por sexos en las escuelas.Un reto al que se muestran ajenas las autoridades educativas españolas, preocupadas por adoctrinar a nuestros jóvenes en las “virtudes” de la, en muchos aspectos, antinatural ideología de género. Por lo que, si como se ha demostrado, la educación diferenciada disminuye el fracaso escolar, parece que nuestros gobernantes siguen empeñados en que España continúe ocupando los últimos lugares en todos los estudios sobre libertad de enseñanza y calidad de la educación.Sean bienvenidas cuantas iniciativas sociales trabajen por mejorar la formación integral de nuestros jóvenes.
miércoles, 29 de julio de 2009
martes, 28 de julio de 2009
jueves, 28 de mayo de 2009
domingo, 17 de mayo de 2009
ASOCIACIÓN EUROPEA / JOSE MARÍA BARNILS
«Facilita la convivencia en el aula»
17.05.09 -
El presidente de la Asociación Europea de Educación Diferenciada, José María Barnils, está convencido de que la separación por sexos mejora el rendimiento académico, aunque admite que el mismo modelo educativo no sirve para todos los escolares. «Separar chicos y chicas permite hacer grupos más homogéneos y facilita el trabajo al profesor».
La convivencia en las aulas se ve beneficiada, defiende el experto. «Las niñas maduran antes y llega un momento, con 13 ó 14 años, que destacan. Es entonces cuando los chavales se dedican a portarse mal como forma de hacerse notar. En una clase sin niñas no necesitan adoptar esa actitud», explica. En su opinión, esa situación no ayuda a respetar al otro sexo. «El muchacho se acostumbra a realizar esas exhibiciones cuando se relaciona con chicas. Es fuera del aula cuando juegan en igualdad de condiciones y su relación es más natural».
Y las chicas también se sueltan más, dice. «Participan con mayor naturalidad en las clases de Ciencias, donde ellos suelen ser mejores. No tienen miedo a intervenir y que se burlen de ellas». En estos colegios es habitual, comenta, que las alumnas practiquen deportes más 'masculinos' como el fútbol.
En todo caso, Barnils apuesta por un sistema «plural», que permita a los padres «escoger entre mixta y diferenciada». A su juicio, también las escuelas públicas deberían ofrecer este modelo, como ocurre en Inglaterra o en Estados Unidos.
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